En casa del Ratoncito Pérez

perez   Mucha gente no sabe que el Ratoncito Pérez vive en una calle de Madrid, en la calle Arenal y en el número 8. Se le puede conocer, si uno está atento a las horas de visita.

   Frente a tantos superhéroes galácticos y personajes raros que viven en sitios muy lejanos, el Ratoncito Pérez vive en Madrid con su familia, y es bondadoso. Trae un regalo a los niños que pierden un diente, y está siempre preocupado por los que más sufren.

    Ya sabemos que en muchos lugares existen seres buenos que ayudan a los niños en el cambio de los dientes. Los padres saben también que esas situaciones pueden generar mucha molestia en los niños, acompañado a veces de miedos o incomodidades. Por eso es muy bonito que exista un Ratoncito Pérez que se acuerde de todos esos niños y que, al igual que hacen otros ratoncitos en otros lugares, lleve un poco de consuelo a los más pequeños cuando les cambia la dentadura.

    La historia del Ratoncito Pérez nos fue relatada por el Padre jesuita Luis Coloma allá por 1894. En el cuento de Coloma, el Ratoncito Pérez va a visitar a un rey niño llamado Buby I que acaba de perder un diente. Algunos rumores dicen que Buby I era la manera en la que la Reina Doña María Cristina llamaba de niño a su hijo Don Alfonso XIII. Dicen los mismos rumores que cuando el niño cambió el primer diente, la reina pidió al Padre Coloma que inventara un cuento para consolar al rey niño, y que el jesuita ideó este cuento. Pero los verdaderamente informados saben que el Ratoncito Pérez no fue un invento del Padre Coloma, aunque sirva de mucha ayuda el relato de éste: nos lo describe como un ratón bueno, “pequeño, con sombrero de paja, lentes de oro, zapatos de lienzo y una cartera roja, terciada a la espalda”. Nos dice también su dirección, Arenal 8, de Madrid, muy cerquita del Palacio Real donde vivía Don Alfonso XIII. Nos habla de su familia, y de las travesuras del ratón, que habitaba en una caja de galletas de la confitería Prast ubicada en la citada calle.

    El ratón frecuentaba el Palacio Real y una noche se llevó de paseo por Madrid al rey niño, queperez previamente y por arte de magia había tomado también la forma de ratoncito, para pasar desapercibido. Con esta apariencia que ocultaba su real persona, pudo el joven rey conocer la realidad de tantos madrileños que sufrían penalidades y tristezas, y tomar buena nota de lo que debía arreglar cuando fuera más mayor.

Coloma había nacido en Jerez de la Frontera en 1851. Como escritor y periodista fue autor de numerosos textos, algunos de los cuales se centraron en la infancia como en el caso de “Jeromín” o “Pequeñeces”. Desde 1908 fue miembro de la Real Academia Española, y siempre mostró una sensibilidad especial por los más desprotegidos. Hoy el Ayuntamiento de Madrid nos permite conocer al ratoncito tal como lo describió Coloma. Existe una pequeña placa que sitúa el lugar de su vivienda, está a la vista en la calle y también en el pasaje de ese número 8 de Arenal. Según dicen es posible acceder a él y ver muchas cosas bonitas relacionadas con el señor Pérez, o al menos alguna esculturilla con la figura del benéfico ratoncito. Yo no lo sé, pero no estaría de más darse un paseo por la zona, a ver si hay suerte.

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