Del perro salvado al Baby-Box

    El pasado 18 de Noviembre de 2011, unos niños salvaron a un perro en México. El perro había caído en una especie de canal de aguas residuales, de laterales lisos y en pendiente.

    La noticia era curiosa por dos motivos: el primero es la simpatía que produce todo contacto solidario entre humanos y animales, como si fuera algo inaudito; el segundo consiste en que hay imágenes del suceso, las cuales han circulado por Internet.

   niño con mariposaMe pregunté entonces qué podría haber ocurrido en el caso contrario, y busqué alguna noticia de animales salvando a humanos. Existen varias que ya son clásicos, como la de la mamá gorila salvando a una niña que cayó en su recinto del Zoo. En cuestión de perros he encontrado un caso ocurrido en India, el 3 de Junio de 2008: tres perros callejeros percibieron que había una bebé de pocos días enterrada en el barro; de inmediato los animales empezaron a ladrar y escarbar, lo que permitió que la niña fuera salvada y, poco más tarde, adoptada por una pareja joven.

    La noticia de la India, sin embargo, no acababa ahí. Al repasar los primeros párrafos de la crónica, comprendí que la niña no había caído casualmente al barro. Todo apuntaba a que había sido abandonada a su suerte. Resulta que, en la India, las niñas recién nacidas son una mala novedad para las familias pobres, pues no sólo constituyen una boca más que alimentar sino que –entre otras complicaciones- hay que costearles un ajuar como dote para su futura boda. Ello motiva que muchas sean abandonadas, o algo peor.

    Esa es la causa de que el Gobierno indio haya decidido colocar cunas para bebes no deseados, en el convencimiento de que es la mejor alternativa que pueden ofrecer a quien no quiere presentarlos abiertamente para adopción. Así lo afirma la ministra de la Mujer y el Desarrollo infantil, Renuja Chowdhury, quien considera la medida como un mal menor. La medida -llamada genéricamente “Baby Box”- no es nueva; más bien la creíamos desterrada como algo que sólo pertenecía al pasado, cuando en muchas iglesias o monasterios se dejaban niños abandonados en los tornos de los centros de clausura. Pero no, parece que es un hecho y en progresión, pues se está adoptando en países como Alemania, Bélgica, Austria, Eslovaquia, Suiza, Italia, Sudáfrica y Hungría.  

 Viendo que los perros habían salvado a una niña cuyos padres habían abandonado a su suerte, se me hizo más presente que nunca aquello de “él nunca lo haría”.

 

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (4 votos, media: 4,50 sobre 5)
Loading...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *