La Caligrafía y los cuadernos Rubio

niña escuelaAlgunos saberes varían su utilidad a lo largo del tiempo. La Caligrafía es un arte que en el pasado se entendía como una herramienta, únicamente destinada a poder expresarse por escrito. Durante mucho tiempo, cuando la educación era un privilegio al alcance de unos pocos, el mero saber leer y escribir se consideró en sí mismo como un signo de superioridad. Dentro de ella, lo más excelso era el leer con soltura y el escribir con caligrafía y ortografía impecables.

   En las últimas décadas los países desarrollados han conocido dos procesos: la generalización de la educación como derecho, y la irrupción de nuevas tecnologías para escribir (máquina, ordenador, móviles, tablets…). Ello determina el que, aunque sean cada vez más millones de niños los que saben escribir, éstos formen su escritura a base de pulsar teclas sobre pantallas en lugar de manejar lápices, bolígrafos o plumas sobre papel. La creciente conciencia ambiental sobre el gasto de papel contribuye a este proceso, si bien se olvida demasiado pronto el gran coste ecológico de las tecnologías de la informática y sus residuos.

   Hay que señalar, no obstante, que aunque la rubiocaligrafía no parezca ya imprescindible para el aprendizaje, puede ser muy útil para otros fines. El hecho de escribir con la propia mano potencia el desarrollo intelectual y motriz de los niños; les otorga un cauce más de comunicación; les hace más autónomos y les da más instrumentos para su proyección social; es una fuente de cultura; ayuda a la autodisciplina y a ser riguroso; ejercita las virtudes del orden y la proporción… todo ello aparte de constituir, en su parte más exquisita, un método dotado de estética y sensibilidad que en muchas culturas es considerado un verdadero arte, a veces incluso mágico.

   Hoy no vamos a resolver esa encrucijada entre el progreso y la cultura, sino que nos limitaremos a hablar de la nostalgia. Muchos de los que lean estas líneas habrán dedicado en su infancia horas y horas a perfeccionar su caligrafía. El primer contacto con el lápiz; el paso del lápiz al bolígrafo como premio al buen escribir; algunos incluso habrán conocido el tacto del plumín sobre el papel y los pupitres de madera con un cuadernovaciado para la tinta. En el caso de España, varias generaciones tuvieron como acompañante en ese proceso a los Cuadernos Rubio, y seguramente todos los hogares conservan en algún cajón uno de aquellos ejemplares. Eran verdosos o azulados para la caligrafía, y amarillos o sepia para las matemáticas. Cuando encontramos en casa uno de estos cuadernos, solemos conservarlos.

   Ramón Rubio Silvestre nació en Tarragona en 1927. De muy niño su familia se afincó en Geldo (Castellón). Posteriormente recaló en Valencia, donde fundó una academia de contabilidad y cálculo. Consciente de la importancia de hallar un método de aprendizaje progresivo y ameno, empezó a componer sus propios cuadernos de matemáticas. Amplió su interés a la escritura -tan importante para transmitir claridad a toda documentación- haciendo que el ejercicio matemáticaspareciera juego. Entonces se propuso convertir sus modelos en producto didáctico de interés para colegios, y así surgieron la empresa Ediciones Técnicas Rubio en 1956 y los Cuadernillos Rubio, que imprimía el propio Ramón Rubio en su casa.

   Lo mejor de esta historia es que el cambio tecnológico no supuso el fin de la empresa. Ramón falleció en 2001 pero la empresa familiar continúa; actualmente utiliza las nuevas tecnologías conservando un espíritu de ayudar a la formación y encontrar nuevos campos –como la salud física o mental- en los que la escritura manual puede seguir siendo útil.

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Una respuesta a La Caligrafía y los cuadernos Rubio

  1. Hola. Buenos días. Desde la República Argentina – Buenos Aires. Ante la pérdida sistemática de las formas primitivas de la escritura en general, todos los días me siento horrorizado y me asusta que la tecnología de hoy, nos haya superado o mejor quizás, nos haya hecho perder buenos hábitos como: leer y escribir. Aún se sigue haciendo de manera horrorosa. Recordé los Cuadernos Rubio que antes se utilizaban para la práctica de escrituras, caligrafía y ortografía. Veo, noto que aún están presente. Muchas gracias.-

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