La niña de la alfombra roja

La alfombra rojaHace unos años se publicó el libro La niña del abrigo rojo, inspirada en un personaje fugaz de la película La Lista de Schindler. Jugando de igual forma con los títulos del cine, hoy podemos hablar de “La niña de la Alfombra Roja”. ¿Saben a quién me refiero?

  El pasado sábado 8 de Febrero se celebró la Gala de los Premios Goya del Cine Español. Entre los nominados al mejor cortometraje, en el apartado de documental, figuraba La Alfombra Roja, una creación de Iosu López y Manu Fernández, que relata la historia más reciente de Rubina Ali, la niña del film Slumdog Millionaire.

  Para quienes no vieran Slumdog Millionaire (algo parecido a “perro callejero millonario”), recordemos que fue uno de los mayores éxitos –quizá el mayor- de los Oscar de 2008. Contaba el caso de un joven indio, nacido en los suburbios de Bombay, que se presenta al concurso ¿Quiere ser millonario? y gana el premio máximo gracias a sus recuerdos de una infancia dura e intensa. En la película hay tres niños como personajes centrales –Latika, Jamal y el hermano de éste Salim-, que a su vez precisaron cada uno de ellos un actor diferente para las etapas de infancia, adolescencia y juventud. La niña más pequeña que hizo el papel de Latika fue Rubina Ali, de la que todos los críticos y el público alabaron su naturalidad, alegría y expresividad. Su mirada ante todo.

  Rubina y los otros niños actores acudieron en Hollywood a la entrega de los Oscar. La película, dirigida por Danny Boyle, estaba nominada a diez Oscars y consiguió ocho de ellos, -ninguno, por cierto, a los niños-. Los actores jóvenes de la pareja protagonista tuvieron que conformarse con dos Premios Bafta. No obstante, para la niña Rubina Ali la experiencia de Hollywood fue todo un acontecimiento, y al volver a su barrio chabolista de Garib Nagar llevaba la maleta llena de fotos y recuerdos.

  Rubina AliPoco tiempo más tarde, los creadores navarros Iosu López y Manu Fernández se preguntaron qué había sido de todo aquello; de los niños, su pobreza, sus ilusiones… La película original había surgido de un guión de Simon Beaufoy (el mismo de Full Monty), cuya idea era no sólo retratar la dureza de la vida marginal de Bombay sino muy especialmente la energía y ganas de vivir que brota en torrentes de aquellas barriadas. ¿Había sido real? ¿Había mejorado en algo la vida de esos niños que, por un día, habían sido agasajados en la gran Alfombra Roja? Decidieron averiguarlo y reflejarlo en un cortometraje.

  Parece que la idea no sedujo a grandes productoras pues, a la luz de la ficha técnica, gran parte de las tareas se las han repartido entre ambos creadores (dirección, producción, edición, banda sonora, grafismo, etc). Con una pequeña ayuda pública pudieron desplazarse a Bombay en 2010. Allí se encontraron con Rubina Ali, que ahora es una jovencita de 15 años.

  Entre la película y el corto habían pasado muchas cosas. Rubina se reintegró a su vida habitual de miseria e ilusiones. Hubo un incendio en su barrio que destruyó totalmente su chabola y con ella todos los recuerdos de los Oscar. Tras pasar por varias moradas imposibles su familia consiguió un pequeño recinto donde habitan sus 10 miembros. Apareció en prensa una noticia malintencionada sobre un supuesto intento de traficar con ella, y que Rubina desmintió rápidamente deshaciéndose Rubinaen alabanzas a su familia; supimos entonces que de la película había surgido un fondo para que los niños protagonistas pudieran estudiar, y que Rubina tenía una parte reservada para cuando terminara sus estudios. Aun así, su ilusión seguía siendo convertirse en actriz y ayudar a todos los necesitados, y para ello estudia y juega, mantiene su sonrisa y supera diariamente todas sus dificultades.

  El corto, con la experiencia de estos cineastas, podría haber incurrido en la fácil sensiblería, el paternalismo, la pura denuncia… Y todo ello sería explicable. Sin embargo, parece que en el caso de Rubina Ali se impone una alegría de vivir que no conoce diques y que esta niña experimenta de una forma casi involuntaria, con o sin alfombra roja. Cuando fueron a visitarla, ella les recibió emocionada y su único pensamiento fue ir a buscar sus ropas más bonitas para estar guapa. En la India hay unos 160 millones de personas como Rubina. El corto, por cierto, no fue premiado.

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