PLAYMOBIL, el juguete que nació de la crisis del petróleo.

   Dicen que crisis es igual a oportunidad. PLAYMOBIL es un ejemplo de ello.

   El Brandstätter Group, hoy productor de los famosos clicks, nació con Andreas Brandstätter allá por 1871, en Fürth (Alemania). En su inicio fabricaba objetos diversos como adornos, teléfonos, o incluso cajas registradoras. En 1954 la empresa se pasó al plástico y a la producción de juguetes, destacando como su producto estrella el famoso Hula-Hoop. Todo iba bien hasta la Crisis del Petróleo de 1973, provocada por los países productores en protesta contra Occidente por apoyar a Israel en la Guerra del Yom-Kipur. Los altos precios del petróleo y sus derivados se llevaron por delante a la economía mundial, y con ella al Hula-Hoop cuya materia prima se encareció 6 veces.

   clicks playmobilHorst Brandstätter, entonces al frente de la firma, reaccionó y puso a sus técnicos manos a la obra para dar con un producto muy pequeño (es decir, que necesitara poco plástico) pero resultara atractivo. Y ahí es donde la suerte sonrió al empresario, pues poco antes había contratado por pura intuición a un apocado hacedor de muebles llamado Hans Beck. Este Beck fue quien obró el milagro: la invención del muñequito Playmobil.

   El Playmobil fue concebido con verdadera premeditación. Se buscaba algo pequeño que resultara atractivo para los niños, y qué más atractivo que un muñeco. Se pretendía que fuera fácil de coger y cupiera en un bolsillo, y por ello se limitó su altura a 7,5 cm. Se quería lograr la empatía con el usuario, y se diseñó el rostro del Playmobil tal como los pintan los niños: limitado a ojos y boca, siempre sonriente (al principio tuvieron nariz, pronto descartada). Se intentó que el niño proyectara sus propias historias sobre el juguete, y para ello se privó a éste de cualquier historia previa (es decir, se renunció a reproducir personajes ya conocidos de los cuentos, películas, etc., y se idearon complementos para crear situaciones). Se quería hacer ágil su manejo, y por ello se diseñó para mantenerse muy fácilmente de pie.

   Visto a posteriori parecía muy fácil componer un juguete para el éxito, pero cualquier fabricante sabe que eso no funciona así, hace falta la chispa y eso es lo que tuvo Hans Beck, al que justamente se reconoce –junto a su impulsor Horst Brandstätter- ser el padre de un “juguete perfecto”. Al poco se abrió una línea femenina y otra llamada Playmobil 1.2.3 para menores de 3 años, con especialidades como la de haber menos piezas separables y que el tamaño de éstas no supusiera un peligro para el menor.

   La firma Playmobil se extendió y se combinó con firmas de otros países. En el caso de España, el acuerdo con la empresa FAMOSA (de Onil, Alicante), dio lugar a FAMOBIL. Las plantas de Onil empezaron a fabricar los famosos “cliks”, nombre específico que los diferenciaba de todos los demás “clickys” del mundo; además, el personaje femenino recibía el nombre de “clack”. Los muñequitos fabricados en España presentaban alguna otra diferencia –para goce de coleccionistas- apenas perceptible, como era el que uno de los pies llevara la marca Famobil además de la matriz alemana Geobra. En Onil no se fabricaron todas las gamas alemanas, pues se renunció a aquéllas que por resultar más caras parecían inasumibles para las familias españolas de entonces. También hubo algún modelo especial fabricado sólo en España, como el “caballero español”, en lugar del alemán de la empresa madre. A inicios de los 80, Famobil pasó a ser Playmobil S.A.

   En la actualidad, Playmobil es mundialmente conocido y no sólo como juguete, existen videojuegos que recrean su diversa gama (a través de Playmobil Interactive), y hasta se hanrecord clicks creado Parques Temáticos en EEUU, Francia, Grecia, Alemania y Malta. En España se creó en 2004 la Asociación Española de Coleccionistas de Playmobil, Aesclick, que no sólo sirve de vínculo a los amantes de los clicks sino que organiza diversas campañas sociales en pro de la familia y la infancia. También surgieron algunos lugares web, como “Playclicks”.

   Pero quizá la iniciativa más divertida fue la de intentar batir el récord mundial de la mayor reunión de clicks. A tal efecto, el Ayuntamiento de Barbastro con la cooperación de Aesclick y otras entidades se propusieron la empresa para Septiembre de 2010. El Libro Guiness exigía que se reunieran 35.000 clicks, y se consiguieron casi el doble: 68.808 figuritas. El montaje fue un éxito absoluto también por su presentación. Se compusieron 17 dioramas con escenas de la Historia de la Humanidad. Una de ellas, cómo no, fue reproducir al milímetro la final España-Holanda del Mundial de Fútbol con 16.690 figuritas; hubo de sobra para llenar hasta la bandera todo el Estadio de Sudáfrica e incluso para que dos Playmobil representaran el beso de Iker Casillas y Sara Carbonero.

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (4 votos, media: 5,00 sobre 5)
Loading...