Jane Henson

   Hace unos días nos dejaba Jane Henson. Mucha gente no sabe quién es. Pero eso no ocurre si decimos el nombre su marido, Jim Henson, mundialmente famoso por ser el creador de los Teleñecos. Jim aparece ligado a programas míticos como Sesamo Street, The Muppet Show, los Fraggel, películas como El Cristal Oscuro y hensonLas Tortugas Ninja o incluso canciones como el “Mana-maná”, que una tarde de merienda dejó estupefactos a tantos niños por su genialidad. Algunos de sus personajes como la Rana Gustavo (hablamos para el público español, Kermit en origen), la cerdita Peggy, los entrañables Epi y Blas o el imprevisible Monstruo de las Galletas han encandilado a más de una generación y siempre nos acompañarán, más allá del tiempo.

   El público norteamericano conoce bien a Jim. Se trataba –falleció en 1990- de un hombre carismático, muy telegénico, aparecía de vez en cuando con sus muñecos y se prestaba a todas sus bromas. Alto, desgarbado y con mirada traviesa, no se sabía si era él quien inventaba las marionetas o ellas a él. Los países en los que sus series fueron emitidas, como es el caso de España, no estaban tan familiarizados con Henson porque no le habían conocido desde sus orígenes televisivos. Lo cierto es que Jim empezó a asomarse a las pantallas con sus títeres desde muy joven, allá por el año 1955, en el programa Sam and Friends.

   JaneEn aquél programa de televisión intervenía también una mujer, Jane, que compartía con Jim Henson todo el trabajo creativo, la manipulación de los títeres, la elaboración de guiones… Jane Nebel, nacida en Queens (Nueva York) en 1934 y Jim Henson, nacido en Greenville (Missisipi) en 1936, se habían conocido hacia 1950, cuando ambos adolescentes asistían a clase de marionetas en la Universidad de Maryland. Desde el inicio debieron darse cuenta de que tenían muchísimo en común y de que la cooperación entre ambos producía frutos desbordantes. En las fotos vemos a una Jane siempre alegre hasta el contagio, con una mirada y una melena que parecen más de un hobbit que de una humana; todo lo que inspira es simpatía e inocencia, exactamente lo mismo que reflejan sus personajes.

   Irremediablemente, ambos artistas se casaron. Ocurrió en 1959. Formaron pronto una familia numerosa con cinco hijos, que a poco se confundían con todo un poblado de peluches creados anteriormente por la pareja. Fueron los años felices.

   Sin embargo, a los pocos años, Jane decidió ocuparse de sus hijos con prioridad sobre todo. Continuó apoyando esporádicamente la labor de Jim, pero sin volcar en ella todo su genio. No sabemos cuánto de frescura perdieron los muñecos con la ausencia de Jane, pero nos tememos que con ella se ralentizó lo mejor de Jim. El tiempo avanzó y, finalmente, la pareja acabó separándose en 1986. Los premios y honores fueron llegando, sólo para él.

   Lo curioso del caso es que la admiración Hensonentre ellos se mantuvo intacta, y siguieron cooperando en lo creativo a pesar de su alejamiento afectivo. Jane colaboró activamente en la Fundacion Jim Henson (dedicada a promover a artistas de marionetas, y actualmente dirigida por Cheryl Henson, segunda hija del matrimonio), y creó en 1992 la Jim Henson Legacy, para conservar el legado y obra de Jim. Hace unos días que Jane nos ha dejado, con 78 años y con la misma sonrisa de siempre. Algunos vendrán que debatirán sobre si la verdaderamente genial era ella, o sobre si multiplicaba o entorpecía a Jim; se harán estudios sobre si Gustavo y Peggy eran realmente el alter ego de sus creadores… Yo me quedo con una expresión de alegría que nunca se borró del rostro de Jane, y con la felicidad que ha llevado a millones de personas.

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (3 votos, media: 4,67 sobre 5)
Loading...